La frase tonta de la semana.

A raiz de nuestro anterior artículo leo un comentario en una red social que dice lo siguiente:

“Todo esto de la República no sólo es sobre el rey, el rey es lo de menos, es sólo un símbolo: el símbolo de la discriminación por motivo de nacimiento. La verdadera razón de ser del republicanismo consiste en hacer que la ciudadanía tome el mando de sus propios asuntos, en paz y democracia, para defender la dignidad y los derechos de todas y cada una de las personas que integramos la sociedad, sin discriminación ni atropellos». (Jaume d’Urgell)”

 

Bueno. Creo que algunos no se han dado cuenta de que no es lo mismo República que Democracia. Lo segundo es independiente de la forma de Estado. Que se lo digan a la muy socialdemócrata Suecia, por poner un ejemplo. O a Holanda, o a Dinamarca. El ciudadano toma el mando de sus propios asuntos en democracia. Rusia es una república y sin embargo, no podemos considerarlo una democracia, al igual que Cuba.

Esto de la república sí que va sobre el Rey. Sólo va sobre eso. Va sobre lo injusto de un sistema en el que no se discrimina por el nacimiento, sino que se privilegia algún nacimiento. De eso, y no de otra cosa, va todo esto.

Lo demás es confundir churras con merinas. Vamos, caldito para los tontos.

República sí. Republicanos… me lo pienso.

No pocas veces viene a mi cabeza el viejo aforismo latino “Humanitatem amo, quod odi gentem”, aunque no sé de quien es, y ni siquiera sé si es realmente latino. Pero ahí queda. Una de las veces donde más recurrente se vuelve el recuerdo del aforismo es cuando oigo a los republicanos hablar de república. A los supuestos republicanos, claro. Mejor dicho, a algunos de ellos.

Y es que pocos temas se prestan tanto al populismo pancartero como este de la monarquía. No pocas razones existen para atacar esta anacrónica institución. Pero las que esgrimen muchos republicanos son tan pobres desde el punto de vista argumentativo que dan ganas de pasarse al bando contrario.

No pocas veces he preguntado a amigos repubicanos qué idea de república tienen ellos. Presidencialista, semipresidencialista, parlamentaria. La mayoría no lo sabe. La mayoría dice parlamentaria, porque le suena a más democrático pero, al saber que el presidente de la República no es elegido por el pueblo, saltan a la presidencialista. Y es cuando empieza el lío.

El argumentario de esos republicanos de pancarta y consigna (y banderita tricolor) suele reducirse a elementos totalmente accesorios y populistas. Que si el Rey no hace nada, que si gastan mucho y otros tantos argumentos tan pobres y poco sólidos como estos. El papel de un presidente de la República, en tanto jefe del Estado, no deja de ser igualmente pobre. Sobre todo en las parlamentarias. Distinto es en las presidencialistas, donde el Jefe del Estado es una auténtico jefe del ejecutivo y, como tal, tiene un enorme poder. No obstante, se da mejor en Estados fuertemente centralizados o con un sistema federal muy definido y, por decirlo de alguna manera, muy patriótico. Francia es el ejemplo de lo primero y USA de lo segundo. Difícil de introducir en España. Creo que nos vendría mejor un sistema parlamentario.

En cuanto al gasto que supone, diremos que la monarquía viene a resultar bastante más barata que las repúblicas. En principio los gastos vienen a ser los mismos, puesto que los gastos de representación son similares. En un caso para el uso del Rey y su familia, en el otro hacia el Presidente y la Primera Dama. La seguridad, el transporte y la manutención son similares. Pero es que un presidente de la República dimite y queda con la misma seguridad que antes. El mismo transporte y por supuesto, con una pensión. Es decir, venimos a multiplicar por tres o cuatro algunos de los gastos.

Tampoco es menos democrático un país por ser monárquico. En diversos países europeos de amplia tradición democrática sin que exista por ello el más mínimo menoscabo hacia las libertades individuales y sociales.

La crítica a la monarquía tiene que venir desde otros puntos de vista. La institución en sí es rancia y antidemocrática en su funcionamiento. No supone un ejemplo para nadie. Si queremos avanzar hacia una sociedad determinada por el mérito y el esfuerzo personal, nada tiene que aportar la monarquía como símbolo. Precisamente de eso no. También es muy criticable el mensaje de su neutralidad y por ello su especial fuerza para concitar voluntades. En ese sentido tenemos claramente el ejemplo español. También es cierto que la monarquía no hace nada por cambiarlo. Lo mínimo que cabría esperar de un jefe de Estado en España es que conociera los idiomas autonómicos. Al fin y al cabo un presidente de la República puede venir de cualquier campo y podría no haber tenido tiempo para hacer otras cosas, pero de un Rey, que toda la vida se está preparando para serlo, cabría esperar algo más. No obstante, creo que un presidente de la república, elegible bien por amplio consenso, bien por elección popular, tendría muchísimas más posibilidades de reunir voluntades que un Rey impuesto por la fuerza dinástica. Por último está el tema de la legitimidad. Si bien es cierto que la legitimidad de la monarquía viene, en estos momentos, de la Constitución, también es cierto que su legitimidad no arranca de ahí. Tiempos pasados, en los que el pueblo importaba bien poco, trajo esta dinastía como podría haber traído cualquier otra. El hecho de que la Constitución respete esa dinastía no muestra sino un momento de consenso en el que se transigió, pero no significa que se tenga que perpetuar en el tiempo, una vez que las circunstancias cambian.

Todos estos puntos, y alguno más, debería ser el centro de atención de tanto republicano de pancarta y poco seso. Evidentemente es más fácil de digerir lo otro. Cosas que pasan.

No a la tricolor.Quería dejar para el final algo que todavía me molesta más de los republicanos actuales. Esa manía por exhibir una bandera tricolor que sólo los representa a ellos. No soy muy de banderas, y tampoco moriría por la de España, como algún salvapatrias haría. Pero sí es cierto que por eso mismo no veo la importancia de cambiarlo. Bueno, tal vez sí. Creo que existe en buena parte de esos republicanos un oculto deseo revanchista. Es como ganar la Guerra Civil en diferido. Porque no tiene otro significado más que ese. La bandera tricolor sólo es de la Segunda República. Ni siquiera de la Primera. Fue debido a un error histórico. No tiene ningún sentido. Más, claro, el de tomarse cumplida venganza de la derrota del bando de la segunda república. Por ello, cuando veo a toda esta gente ondeando banderas tricolores pienso que, en realidad, están más por la instauración de la Segunda República bis que de la Tercera República. Y eso, personalmente, a mi me toca mucho las narices. No nos vendría mal pasar esa página. Recordarla, sí, pero no reavivarla ni revivirla. Creo que todos nos podríamos sentir integrados en una Tercera República. En una Segunda República bis, en cambio, solo se integraría media España. Y eso no sería bueno.

España: entre el cabreo y la apología… de algo.

Desde unos días a esta parte todos aquellos que escribimos con relativa frecuencia en internet acerca de política desde las entrañas y la razón estamos sintiendo una especie de espada de Damocles que desde los medios de comunicación se nos agita de vez en cuando para recordarnos que está ahí.

Mis amigos de Zinetik han elaborado un interesante artículo acerca de este fenómeno. Como no podía ser de otra forma, es una artículo aséptico y profesional, pero personalmente me da bastantes pistas de lo que creo que está pasando o va a pasar.

El punto de partida es que el delito de apología de la violencia no existe, ni el de apología, en abstracto.. Y para que existan otros delitos como el de apología del asesinato sería necesario que exista un destinatario, que pueden ser individuos o unos colectivos predeterminados. Lo que no puede ser considerado apología es una estimulación vaga e indeterminada de los objetivos, realizado sin que los destinatarios tengan noticias de ellas (aunque se hagan a través de redes sociales), y sin que tenga cierto componente de convencimiento.

Más etéreo parece Apologiael delito de “incitación al odio”. Pero por las características del derecho penal, esa menor determinación del hecho punible hace que deba ser interpretado, si cabe, de forma más restrictiva.

Por tanto, el elemento principal es determinar si los hechos se encuadran en una situación de auténtica provocación al delito, o simplemente es una manifestación, todo lo de mal gusto que queramos, de un estado de malestar social, o, dicho en otras palabras, de cabreo, en cuyo caso estaría cubierto por la libertad de expresión, con el límite del respeto al honor y la propia imagen de las personas.

Hasta aquí, el resumen del artículo mencionado. Sobre esto, a mi me gustaría agregar una serie de conclusiones personales.

Mis conclusiones:

¿Por qué actúa la policía? El motivo para mi es meridiano. La policía actúa porque, de existir algún delito, serían aquellos perseguibles a instancia de parte (porque lo pide el ofendido). Como queda muy mal que todo un Rajoy se vaya judicialmente contra un montón de gente cabreada, lo mejor es “inventarse” una interpretación de un delito existente, de carácter público y poner todos los medios del Estado a  su servicio. Y creo firmemente que la policía no actúa así de forma autónoma. Alguien, probablemente el propio Ministerio del Interior, les ha dado la orden.

Es sencillamente vergonzoso. La intención es clara. Amedrentar y asustar como si nuestros políticos fueran vulgares mafiosos. Dejar claro que de la misma forma que las manifestaciones en la calle son reprimidas, también lo serán las manifestaciones por internet. Es poner un muerto sobre la mesa para condicionar la crítica.

No tiene otro sentido que la Policía actúe contra chavales de 19 años, cuyo poder de amenaza es bastante menor que la de un mosquito tigre, y le arruinen la vida porque si.

Porque les va a arruinar la vida. Pienso en el chaval de Tavernes. Pienso en los juzgados de Sueca. Pienso en el juez a quien le toque el caso. Me imagino una sentencia de esas que el juez no saca genio y técnica jurídica, sino que se impresiona por los escritos del fiscal y se abruma con los informes de la policía. Me imagino esa Audiencia Provincial de Valencia, que tantos conocemos, con este tema en las manos. Lo mismo. Si tiran de técnica jurídica, ya estamos tranquilos. Si tiran de ideología, malo. Y luego por fin el Supremo. Esta vez sí. Dándole la razón al chaval. Mientras tanto… 6, 7 u 8 años.

Ahora, todos nos pensaremos dos veces los que escribimos por internet. Si antes alguien, en alusión a la revolución francesa y la lucha contra las oligarquias, decía (tomando la parte por el todo), “guillotina ya”, ahora se lo pensará dos veces. Animus iocandi, lo llaman. Para entender eso hace falta sentido del humor e inteligencia. Nuestros gobernantes andan escasitos de uno y de otra.

Creo que nuestros gobernantes han decidido vengarse de internet. Han decidido vengarse de meses de movimiento social (por sociedad, no por redes sociales, que también), Han usado un cadáver para vengarse. Se han escudado detrás del cadáver para sentirse ultrajados, cuando llevaban meses aguantando, por la fuerza de la poca democracia que nos queda, todo tipo de chanzas, bromas y chascarrillos hacia su ineficacia y corrupción. Porque ante todo siguen siendo unos corruptos.

Y ahora viene la peor de todas las corrupciones posibles. La utilización de los recursos del Estado para satisfacer intereses personales. Sí, lo llevan haciendo mucho tiempo. Pero antes solo expoliaban los recursos económicos. Ahora, además, pueden llegar a emplear las potestades policiales.

Eso ya da mas miedito.

El crowdfunding y la vieja guardia.

crowdfunding

Licencia CC de Rocio Lara en Flickr

Hoy he visto una noticia en la prensa que me ha hecho sonreír. La noticia es de El Mundo y habla del crowdfunding y los nuevos partidos (lo he leido en la edición de papel. Me ha hecho mucha gracia porque había un gráfico muy interesante sobre 4 de los nuevos partidos y sus solicitudes de dinero para financiar la campaña a través de este novedoso sistema.

Para lo que no lo sepan el crowdfunding es una forma de recaudar fondos para financiar distintas actividades (políticas, cine, musicales, etc). Por ejemplo. Si alguien quiere hacer un documental sobre algún tema pero nadie se lo financia, cuelga en la red una página en la que a través de ciertos portales especializados, es posible recaudar el dinero con pequeñísimas aportaciones particulares (que van desde 1 hasta la cantidad que se fije como tope máximo). La media de aportaciones suele ser de 20 a 30 euros y a cambio puedes aparecer en los créditos de la película, o te regalan una camiseta, o un pin o similar.

Ese sistema tan estupendo de recaudar fondos ha sido utilizado por varios partidos, por ejemplo Podemos, Partido X, Equo y VOX. “Podemos” ha conseguido así 61.000 euros, aproximadamente,

Partido X, de Falcani, ha conseguido la nada despreciable cantidad de 54.000 euros.

Equo ha conseguido unos 54.000 euros en crowdfunding y una cantidad indeterminada aun en bonos retornables que significa que la gente paga 100 euros y se los devuelven si consiguen un europarlamentario.

La cruz de la moneda (y la parte “graciosa”) viene de VOX. Esta formación política que parece convocar a los más trasnochados de España, ha recogido TAN SOLO UNA aportación por valor de 6 euros. Lo gracioso es como justifican desde el partido ese estrepitoso fracaso. “Como crowdfunding es una palabra en inglés y además se hace en internet, nuestros posibles votantes creen que es un timo”. Ya en su día dije que VOX no me convencía nada. Efectivamente. No me convencía entonces, ni ahora. Y por lo que veo sólo ha convencido a los nostálgicos de una España que no sabía inglés, no conocía internet y no confiaba en el pueblo. Una España que pasó hace mucho tiempo. O debería haber pasado.

Apología a la violencia, ¿Dónde? Sobre el caso de Isabel Carrasco

Isabel CarrascoEs solo un pequeño pensamiento:

Creo que después del asesinato de Isabel Carrasco han pasado demasiadas cosas y ninguna de ellas puede llenarnos de orgullo:

1.- Personas con inquinas políticas que han mostrado claramente su alegría por el asesinato de una persona de un partido político contrario. Yo, contrario a la pena de muerte incluso para criminales, no puedo más que desaprobar que haya personas despreciables que se alegren de tal cosa. Incluso que no se alegren pero que manifiesten “que se joda”. Son actitudes deleznables y creo que tienen que ser perseguidas judicialmente, cuando supongan la comisión de delito, claro.

2.- Personas que instrumentalizan el crimen con fines políticos y lo hacen de forma truculenta. Tan despreciable como lo primero. Uno de los primeros comentarios que leí fue uno atribuido a Isabel San Sebastián que puso este crimen en relación con la violencia contra los políticos. Eso es falso. Es mentira y es también incitar a la violencia contra aquellos que criticamos a los políticos.

Yo, por ejemplo, podría llegar a pensar que Isabel Carrasco era un corrupta, una aprovechada, una sinvergüenza. Podría pensar que había que juzgarla y dar con sus huesos en la cárcel. De ahí a pensar que hay que ejercer violencia física contra ella, va un mundo. Que en su caso denunciara sus irregularidades y que pidiese cárcel para ella, no es violencia. Que por pensar así, gente como Isabel San Sebastián insinúe que la gente esté harta de la corrupción incita al asesinato es de ser muy ruin.

Que alguien denuncie que Isabel Carrasco era una corrupta, no es delito, ni incita a nada. Si tiene pruebas, que lo denuncie. A alguien podrá parecerle poco ético, por lo de ser un cadáver y tal. Pero no es delito, si tiene pruebas.

Que alguien diga ciertas salvajadas en la red, desde uno un otro lado, SI que debería ser objeto de delito. Pero ambas conductas. Perseguir una de ellas, y sin tener siquiera claro que sea delito es instrumentalizar el poder policial y de ser muy, muy mezquino

Los Ewoks son los personajes más odiosos de StarWars

EwoksNo sólo de política vive el hombre. Ayer me enteré de que por fin se conocía el reparto de la nueva entrega de la saga Star Wars. Con la gratísima noticia de que la nueva saga contará con unos ya ancianos Harrison Ford, Mark Hamill y Carrie Fisher. He seguido la carrera de los tres. Harrison Ford era fácil. Mark Hamill, más volcado con el teatro que con el cine, con esporádicas apariciones para la gran y pequeña pantalla, y la tercera con una exitosa, aunque poco conocida, faceta de escritora y guionista. Una de ellas fue adaptada al cine y era una novela autobiográfica “Postales desde el filo”, donde Shirley MacLaine y Meryl Streep interpretan un trasunto de Debbie Reynolds (la madre de Carrie en la vida real) y la propia Carrie Fisher.

Con esta alegría empecé un ciberminicoloquio con unos amigos sobre la saga de StarWars y me quedé con las ganas de expresar algo que llevo pensando desde que vi las seis películas de la saga. Los ewoks son sencillamente odiosos. Los personajes más odiosos y absurdos de toda la saga. Para mi, mucho más que el propio Jar Jar Binks con todo lo que este personaje tiene de odioso.

Son una mezcla de enanitos del bosque y Gremlins. Emiten unos sonidos que parecen que viven en una eterna montaña rusa o que están imitando a un delfín con ronquera. Son feos, patosos y lo definitivo. Las niñas tontas siempre decían “ay, que monos”. No sé en qué estaría pensando Lucas.

Y además, luego dieron origen a una serie de dibujos animados tan infame como los de ¿carne? y hueso, lo cual me lleva a pensar que en efecto, le daban un toque demasiado infantil a la entrega.

Recuerdo que muchos fans nos sentimos muy decepcionados por lo ridículo de los personajes. No tanto por el hecho de que George Lucas quisiera entregar el destino de la galaxia a una raza primitiva, (Idea muy new age que puede resultar ideológicamente chocante, pero aceptable), como al hecho de que tal raza primitiva fuera tan absurdamente ñoña. Porque sí. Podían resultar muy malcarados, tanto como un Yorkshire enfadado, pero esos cuerpos de oso de peluche lo fastidiaban todo. Muchas veces me pregunté por qué los soldados del imperio los atacaban en vez de abrazarlos y dormirse en cualquier claro del bosque.

En fin. Espero que los futuros creadores de las entregas venideras tengan un poquito más de idea pensando en el público maduro y se dejen de experimentos idiotas como Binks o como los Ewoks. La saga lo merece.

PD. Espero que no la hagan en 3D. Odio entrar al cine a tener la sensación de mareo permanente y de ver volar gotitas de sangre por la sala mientras en la fila de atrás oigo: “Mira, mira, mira” mientra señala con un dedo que nadie ve hacia algo que sencillamente no existe.

Recuperación económica: Si, es posible, pero ¿en qué condiciones?

En España, los últimos datos parecen hablar de una ligera recuperación de la economía. Este es un dato que a todos nos debería alegrar y sin embargo, existen múltiples variables que hacen que debamos mantenernos prudentes y alejados de cualquier atisbo de euforia:

Gasto público y deuda pública.

Recuperación económicaAntes de la crisis España era uno de los países menos endeudados de la zona euro (un 36,3% sobre el PIB en 2007). En estos momentos nuestra deuda pública es, ni más ni menos que del 93,9% del PIB en 2013 y las previsiones apuntan que sobrepasaremos el 100% este año (o el que viene). Para frenar esta escalada de la deuda sólo se ha visto como solución el recorte del gasto público en salarios y poco más. El gobierno no se ha atrevido a atacar las fuentes de financiación de los partidos políticos. Diputaciones, Banca, Constructoras, Energéticas han visto dinero público inyectado en sus arcas mientras los salarios de los funcionarios decrecían hasta un 40% o más en muchos casos (no solo se tocaba el salario base en un 30% sino que además se eliminaban muchos complementos que eran lo que daba una recompensa más justa por el trabajo de muchos profesionales). Mientras tanto, se rescatan aeropuertos o autopistas que se construyeron sobre estudios de mercado claramente fraudulentos. Nadie ha pagado por ello. Esto se lo debemos al gobierno. Como mínimo se me ocurren dos medidas que reducirían drásticamente el gasto sin tener que retocar los salarios:

1.- Elimación de rescates a obras ruinosas y auditorías independientes de las contrataciones de dichas obras y de sus planes de viabilidad.

2.- Revisión del concordato con la Santa Sede y eliminación del sostenimiento económico por parte del Estado a las distintas confesiones del Estado.

Aparte de la nacionalización definitiva de las cajas rescatadas y la creación de una banca pública saneada.

Consumo.

Es cierto que se aprecian ciertos datos de recuperación del consumo. El ser humano no puede pasar 5 años sin consumir bienes que le produzcan una cierta alegría, más allá de los básicos. A la más minima señal de recuperación económica, aunque sea de datos maquillados, la gente consume. Sin embargo la recuperación del consumo es muy débil. Cualquier subida de precios la retendrá de nuevo porque los salarios no se recuperan. Ni se recupararán a medio plazo.

Afortunadamente siempre tendremos el consumo exterior. Países que salieron de la crisis tomando las medidas adecuadas. Si elimináramos los gastos públicos realmente superfluos permitiría la recuperación de parte del nivel salarial de nuestros empleados públicos. De ahí a la recuperación del consumo que permitiría también salir a flote a las empresas privadas hay un paso.

Empleo.

Datos positivos para el empleo. Sin embargo, la precariedad de los mismos y, sobre todo, los sectores en los que se apuntala le recuperación no permite echar las campanas al vuelo. Empleo público y turismo son dos sectores que permiten maquillar bien los números. El empleo público porque supone que por fin se están recuperando una mínima parte de puestos de trabajo que habían sido amortizados (no se habían vuelto a cubrir) durante los años duros de la crisis. Turismo porque supone que la recuperación no ocurre en España. sino fuera.

Poco o nada se sabe de los trabajos que suponen un valor añadido desde el punto de vista social. Ni I+D, ni trabajo altamente especializado. Esa fuerza productiva se va fuera. Se sigue yendo fuera.

Conclusión:

A mi todo esto de la crisis me suena a una tremenda estafa. Una estafa que permite mantener los beneficios de ciertas corporaciones (ahora lo llaman competitividad) a costa de los beneficios sociales y de los trabajadores. Cierto es que no podemos mantener cierto ritmo de vida. Cierto es que no podemos permitir la inflación de salarios en puestos poco cualificados como había pasado antes de la crisis. Pero también es cierto que no podemos seguir manteniendo a niveles de 2006 a partidos politicos, sindicatos, patronales, banca, confesiones religiosas, etc. Y sin embargo ahí siguen.

Una recuperación basada en pliares tan débiles tiene una vida corta. Espero equivocarme, pero hasta no mejorar el estatus actual (el mío y el de los que son como yo), creeré que la recuperación es frágil. Tiempo al tiempo.

¿Es posible ser católico no practicante?

Católico no practicanteLa respuesta es categórica. NO, no es posible.

Por definición ser católico es ser miembro de la Santa Iglesia Católica, apostólica y Romana. No es como en un partido político que hay afiliados y simpatizantes. Aquí TODOS son afiliados, o no son.

Si no se pertenece a la Iglesia Católica se podrá ser en un grado o en otro, cristiano, pero no católico.

Hasta este punto todo claro. ¿No?

Siguiente punto: Una vez católico, ¿qué implica? Pues entre otras cosas, implica obediencia a los mandatos de la Iglesia. Sé que muchos católicos lo son de nombre. Que de católicos tienen lo que yo de budista, pero estaría bien recordarles que existen 5 Mandamientos de la Santa Madre Iglesia que algunos parecen olvidar. (De hecho hasta la propia madre iglesia los olvida). Si yo, siendo ateo, me los sé. ¿Por qué no los saben ellos? Uno de los motivos es que la propia Iglesia no los divulga mucho, no sea que se queden sin “católicos nominales”.  A ver si a la gente de pronto les da por “desapuntarse”.

Les recuerdo cuales son:

1. Oír Misa entera los domingos y fiestas de guardar.
Todos tenemos la obligación de emplear parte de nuestro tiempo para consagrarlo a Dios y darle culto, esta es una ley inscrita en el corazón. Es ley natural darle culto a Dios, y la Misa es el acto fundamental del culto católico. De este modo la Iglesia concreta el tercer mandamiento de la Ley de Dios y el deber de los cristianos es cumplirlo, además de ser sobre todo un inmenso privilegio y honor.

Este mandamiento exige a los fieles participar en la celebración eucarística, el día en que se conmemora la Resurrección de Cristo y en algunas fiestas litúrgicas importantes. El no cumplirlo es pecado grave para todos aquellos que tienen uso de razón y hayan cumplido los siete años. Para cumplir este precepto hay que hacerlo el día en que está mandado, no se puede suplir. Implica una presencia real, es decir, hay que estar ahí y hay que escucharla completa.

La Misa o sacrificio eucarístico del cuerpo y la sangre de Cristo, instituido por Él para perpetuar el sacrificio de la Cruz, es nuestro más digno esfuerzo que podemos hacer para acercarnos a Dios, y más útil para conseguir el aumento de la gracia.

2. Confesar los pecados graves cuando menos una vez al año, en peligro de muerte y si se ha de comulgar.
Hay que acudir a este sacramento – como todos los demás, signo sensible eficaz de la gracia, instituido por Cristo y confiado a la Iglesia – para asegurar la preparación para la Eucaristía mediante su recepción que continua la obra de conversión y perdón del Bautismo. No basta con acudir, sino que hay que cumplir con todos los requisitos que el sacramento impone. El asistir sin cumplir con los actos del penitente, se convierte en una confesión sacrílega. Esto no implica que la confesión frecuente no sea recomendable, sino todo lo contrario, para quienes quieren ir perfeccionando su vida, confesarse con frecuencia es uno de los mejores medios.

3. Comulgar por Pascua de Resurrección.
Este mandamiento garantiza un mínimo en la recepción del Cuerpo de Cristo. Siempre hay que comulgar en estado de gracia y cumplir con el ayuno eucarístico. Se debe de recibir la comunión dentro de la Misa, los enfermos incapacitados para asistir a Misa deben de recibir el viático.

4. Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo manda la Iglesia.
Esto asegura los tiempos de ascesis y de penitencia que nos preparan para las fiestas litúrgicas y contribuyen a adquirir el dominio sobre nuestros instintos y la libertad de corazón. No implica que hacer penitencia durante todo el año no sea de provecho. 

La abstinencia es una práctica penitencial por la que se le ofrece a Dios el sacrificio de no tomar carne u otro alimento, recordando así y uniéndose a los dolores de Cristo por nuestros pecados. ¿Me obliga la abstinencia?


5. Ayudar a la Iglesia en sus necesidades.
El mandamiento señala la obligación de cada uno según sus posibilidades a ayudar a la Iglesia en sus necesidades materiales, para poder continuar con su misión. Las necesidades de la Iglesia son muchas.

La Iglesia fue querida por Nuestro Señor Jesucristo, su fundador. Ella vela por el bien de los fieles, su misión es ayudar a alcanzar la salvación. Como católicos debemos sentirnos parte de Ella, amándola y defendiéndola siempre.

 

Fuente: Catholic.net

Estos mandamientos son de obligado cumplimiento para el católico, bajo castigo de Pecado Mortal, según el catecismo de la Iglesia Católica.

Por tanto, omitir cualquiera de los mandamientos de la Santa Madre Iglesia va en contra del propio mandato eclesial. Si eres católico, ya puedes estar yendo a misa. Si no estás dispuesto a ir a misa TODOS LOS DOMINGOS, ya puedes estarte tranquilo y blasfemar todo lo que quieras. De todas formas estás en pecado mortal.

Por otro lado, la Iglesia debería tomarse al pie de la letra su quinto mandamiento y ser sostenida únicamente por sus numerosísimos fieles y dejar de arrastrarse detrás de los Presupuestos Generales del Estado.

Como me duele España (desde la Razón)

EspañaVenía hoy escuchando en la radio a Pedro J. Ramírez hablando de su último libro. “La desventura de la libertad” se titula. Y escuchándolo hablar me ha hecho pensar mucho sobre un par de hechos que me han pasado estos días.

El libro de Pedro J. trata del Trienio Liberal en España. Ese breve periodo histórico en que España intentó transformarse en un pais intelectualmente moderno. Fue un intento de restauración de la Constitución de Cádiz y un sometimiento del absolutismo real al poder legislativo.

Intelectuales, prensa, masones, etc. intentaron, a pesar de las constantes disensiones y los permanentes palos en las ruedas que puso el Rey y los tradicionalistas (germen del posterior carlismo), crear en España algo diferente. Algo que en el resto del mundo había germinado y que, a pesar de momentos de receso como ocurriera en Francia, era un movimiento imparable y un tren de alta velocidad hacia la modernidad.

El Rey. un traidor como la copa de un pino (así lo llama también en el libro Pedro J Ramírez), llamó en su auxilio a la Santa Alianza y ésta mandó 95.000 soldados franceses (los Cien Mil Hijos de San Luis), a acabar con ese periodo de nuestra historia.

El resto es bien sabido. Ya desde antes, pero sobre todo a partir de ese momento histórico España es lo que es. Absolutismo, tradicionalismo, anti-cientifismo, anti-racionalismo y profunda influencia de la religión en la vida civil. MIentras en Estados Unidos los fundadores de la patria como Thomas Jefferson o John Adams abogaban por una profunda separación entre Iglesia y Estado, en España nos introducíamos nuevamente en una época oscura y de profunda religiosidad antirracionalista. De hecho, la mayoría de intelectuales españoles tuvieron que salir hacia Inglaterra para no sufrir en España la cárcel o el patíbulo.

Mucho nos queda de aquel momento histórico. Hoy día, en España, parece ser que es lícito reirse del ciudadano, decir que si no eres taurino, no eres un español de pura cepa, sale gratis. También puede salirte gratis comparar el matrimonio gay con la unión entre un perro y un hombre. Al fin y al cabo debe ser palabra de ese dios que nunca han oido. Pero sin embargo comparar la resurrección de Jesús con el primer episodio de “The Walking Dead” es un insulto al sentimiento religioso.

¿El sentimiento religioso? ¿Y eso que es? Yo tengo un sentimiento civil y científico. Cada vez que leo a un religioso hablar de que eso de la evolución es sólo una teoría me debería sentir ofendido. Cada vez que utilizan el ejército que se paga con mis impuestos para una ceremonia de una religión, me debería sentir ofendido. Cada vez que se cuestionan mis ideas políticas me debería sentir ofendido. Pero no lo hago. No me ofendo. Bueno, me pongo totalmente irónico, pero por ponerme en plano de igualdad. Pero no me siento personalmente OFENDIDO.

Yo sé perfectamente que puedo razonar y defender razonadamente todo lo que me digan. Soy consciente de que tengo argumentos para defender mis posiciones. Además, como me he leido casi toda la biblia (excepto la mayoría de los libros personales y proféticos del AT que son un auténtico tostón, como Samuel, y similares), encuentro muchos argumentos con los que poder debatir. Por supuesto, craso error por mi parte, en el que caigo día tras día. No hay pie para el debate. Lo cual no deja de ser un error mío, sabiéndolo.

Siempre que abro el debate religioso, sin excepción, me encuentro con una respuesta que no es un argumento. Una falacia ad hominem. “Tú hablas mucho de la religión pero te casaste por la Iglesia, o seguro que has bautizado a tus hijos, ergo eres un hipócrita”. Y yo, claro, no puedo sentirme ofendido. Ni siquiera puedo escudarme en los sentimientos de mi familia. No puedo decir que Jesús es como un zombie (Jesús, del que todo lo que sabemos está escrito en 4 libros contradictorios entre sí), porque entonces te sientes insultado y tú, en cambio, te sientes libre de decirme a mi que soy un hipócrita.

Todo esto es fruto de una España de pensamiento único. Tanto es así que en cuanto esos del pensamiento único alcanzan el poder, vuelven una y otra vez a imponer su retrógrada y anticuada moral personal a todo el mundo. Pero ojo. No lo critiques. No critiques que su religión, contradictoria, simplista y reduccionista está invadiendo mi terreno. No, porque entonces estás ofendiendo su “sentimiento religioso”.

Este país duele. Hemos perdido muchos trenes. Demasiados. Por lo menos la mitad de España. A veces hasta veo normal que haya un sentimiento de parte de la población de querer coger alguno de los trenes de la modernidad. No comparto ese sentimiento en absoluto, pero lo llego a entender.

Un bravo por la Wikipedia en inglés

Wikipedia

Wikipedia en español

A veces, sólo a veces, uno tiene la suerte de tropezar con una noticia que le alegra el día. La de hoy ha sido la siguiente:

Resulta que un grupo de médicos sanadores alternativos (es decir, curanderos y timadores del más amplio espectro) le han pedido al fundador de la wikipedia (en inglés), a través de change.org, lo siguiente:

Petición a Jimmy Wales (fundador de Wikipedia): cree y aplique una nueva política que permita un discurso verdaderamente científico sobre la aproximación holística a las curaciones

Para estos charlatanes, un “discurso verdaderamente científico” no significa un discurso que emplee el método científico. Lo que quieren decir es que todos los discursos puedan entrar en el debate en las mismas condiciones sin que la prueba de las afirmaciones sirva para nada. Es decir, como decía un amigo mío, que la democracia es poder decir lo que se quiera aunque no se argumente. Lo cual es esencialmente FALSO. Eso daría pie a poder decir, sin argumentar, que los blancos son superiores a los negros y se podría poner a votación y si, como me temo, el volumen de imbéciles en España es lo suficientemente grande, podría hasta ganar.

Ante esta charlotada, el bueno de Jimmy Wales contestó lo siguiente:

“No, debes estar tomándome el pelo. Cada una de las personas que ha firmado esta petición debería volver y revisar sus premisa y pensar mejor qué significa ser honesto, fiel a los hechos y verdadero.

La política de Wikipedia en estos hechos es exactamente la de ver y corregir. Si puedes lograr que tu trabajo se publique en una revista científica respetable, es decir, si puedes producir evidencia que pueda ser reproducida mediante experimentos científicos, entonces Wikipedia lo cubrirá de manera apropiada.

Lo que no queremos es hacer pensar que el trabajo de charlatanes lunáticos es equivalente al ‘verdadero discurso científico’. No lo es”.

¿Es o no es para llorar de emoción?

Esto me lleva a la reflexión siguiente. En España, por el juego de nuestra escasa formación científica, tienen entrada en Wikipedia las más extrañas opiniones respecto a temas serios. La política de admisión de correcciones está basada en el buenismo-imbecilismo zapateril y cualquier cosa es opinable se publique donde se publique. Si esto no ha cambiado en el último año, debe seguir siendo así.

¿No podemos tomar ejemplo por una vez y dejar de ser el culo supersticioso del mundo?